¿QUÉ ES?
“Meteorismo” o “flatulencia”. El meteorismo es un cuadro clínico debido a
un exceso de gas dentro del intestino y al aumento de la sensibilidad de las
paredes de éste a la distensión.
No existen datos concretos sobre su frecuencia, pero se sabe que es
una afección muy común en la población general, que puede resultar muy molesta. Es
frecuente en personas con trastornos digestivos de tipo funcional( No orgánico). Sin embargo, según la
edad y la forma en que se presente, puede ser síntoma de diferentes
enfermedades.
FUENTES Y ELIMINACIÓN DEL GAS INTESTINAL
El gas presente en el intestino (nitrógeno, oxígeno, hidrógeno,
dióxido de carbono y metano)
proviene, fundamentalmente, de tres fuentes: el aire tragado, la producción intestinal y la difusión desde la
sangre.
El aire que se traga es el principal origen del gas en el
estómago. La mayoría de éste, es eructado, y sólo una pequeña cantidad llega al intestino.
La mayor parte del gas intestinal,procede de la fermentación de algunos alimentos que comemos a
diario, producida por la flora intestinal.
Y por último, desde la sangre pueden pasar al intestino
determinados gases (nitrógeno,
oxígeno y dióxido de carbono).
Los gases intestinales se eliminan del aparato digestivo por
varios mecanismos: Eructos, difusión
a la sangre, metabolismo de las bacterias del Intestino Grueso, y
eliminación por el ano (ventosidades o pedos).
¿POR QUÉ APARECE?
En condiciones de ayuno, en los intestinos existe poca cantidad de
gas (100-200 ml), que se
consigue mantener por la existencia de un adecuado equilibrio
entre la producción y la eliminación.
Una alteración de este equilibrio puede desencadenar meteorismo.
Existen muchas circunstancias
que están asociadas al aumento de producción de gas: tragar
demasiado aire (aerofagia) por comer deprisa, o en situaciones de estrés, ingesta de alimentos
ricos en hidratos de carbono no absorbibles, (aumenta la fermentación en el
colon), cambio brusco en la alimentación (aumento del contenido de fibra) y tomar antibióticos que alteren la flora
intestinal, entre otros.
Es importante resaltar que en los pacientes que se quejan de dolor
por meteorismo, no existe un aumento en la cantidad de gas en el intestino. Lo
que sí hay es cierta dificultad en el avance del aire por el intestino, y además,
en algunas personas, una mayor sensibilidad de este, con mayor respuesta
dolorosa a la distensión intestinal. En realidad se trata de una percepción
exagerada del gas intestinal, produciendo así reflejos dolorosos frente a
pequeños aumentos de volumen. Esto explica que en ocasiones el tratamiento
dietético no dé los resultados esperados.
En menos ocasiones, el meteorismo es un síntoma de cuadros
digestivos orgánicos, como la
suboclusión intestinal, la intolerancia a la lactosa y otros. En estos
pacientes, la presencia de síntomas asociados o de otras alteraciones, hace que
el médico pueda sospechar la existencia de problemas asociados.
SÍNTOMAS
Puede producir eructos frecuentes, “ruidos en la tripa”, hinchazón
abdominal (que puede obligar
a aflojarse la ropa) y excesivas ventosidades. Es frecuente que
los pacientes refieran que sus
síntomas se hacen más importantes a lo largo del día. Como hay
mayor sensibilidad de la normal a
la distensión, muchas personas refieren dolor.
DIAGNÓSTICO
Los síntomas que nos comunica el paciente y la exploración física
hecha en la consulta, generalmente son suficientes para establecer el
diagnóstico. En ocasiones, se solicitarán pruebas para descartar la presencia
de enfermedades digestivas que puedan manifestarse como meteorismo.
TRATAMIENTO
El pilar fundamental del tratamiento es la regulación en la dieta
de los alimentos flatulentos
(que producen gas), así como el control de determinados
comportamientos de la vida diaria.
Los fármacos pueden ayudar a disminuir las molestias, pero su
papel beneficioso a largo plazo sobre los síntomas es actualmente limitado.
Cuidados generales y régimen de vida
Ayudarán a disminuir las molestias y mejorar la calidad de vida:
—Es preferible no fumar; los chicles y caramelos, sobre todo sin
azúcar, pueden aumentar los
síntomas.
—Se debe mantener una higiene bucal adecuada.
—A veces se puede tener la costumbre inadvertida de tragar aire
(tragos “secos”) en situaciones
de nerviosismo: Es preciso evitar esto.
—Es importante beber y comer despacio, masticando bien; no se debe
hablar excesivamente
durante la comida.
—Las bebidas con gas o carbonadas aumentan el meteorismo; no se
debe beber en posición
acostada, ni acostarse inmediatamente después de comer.
—Si se producen muchos eructos, puede suceder que antes de
eructar, se aspire aire, por lo
que se debe expeler al exterior antes de que alcance el estómago;
esto pasa sobre todo cuando se
está nervioso o bajo cualquier estrés, pero si no se traga aire,
no se tendrán estas molestias.
—Evitar el estreñimiento y hacer ejercicio físico (andar,
pasear...).
Cuidados de la alimentación
—En muchos casos es beneficioso eliminar la toma de leche durante
un par de semanas, por si
hay intolerancia a la lactosa. Si esto tiene éxito, es
recomendable restringir el consumo de leche y
derivados.
—Conviene moderar la grasa y la fibra en la dieta.
—Los alimentos que más gas producen son los siguientes: Habas, alubias, repollo, coles de
Bruselas, pan, pastas,
manzanas, peras, melocotones, ciruelas, granos de trigo, maíz y avena, patatas, vino tinto y cerveza;
el salvado, sobre todo el procesado (en polvo) puede producir también gases.
—Los alimentos que no llevan azúcar y sí sorbitol que se emplea
mucho como edulcorante (en
chicles, etc...), pueden producir más gases, e incluso diarrea.
Fármacos
No son tan importantes como la alimentación en el tratamiento. Se
pueden utilizar distintos
fármacos para diferentes objetivos:
—Para aliviar el hinchazón del vientre disminuyendo el volumen de
gas (antiflatulentos),
como los del grupo de las siliconas (simeticona/dimeticona).
—Para disminuir la molestia o dolor ocasionado por el gas
(espasmolíticos).
—Para favorecer el tránsito intestinal (procinéticos que son
aceleradores del movimiento intestinal).
—Para disminuir el componente de ansiedad en pacientes con estrés
que tragan mucho aire
(ansiolíticos).
—Para disminuir el aumento de la sensibilidad a la distensión
abdominal (antidepresivos a dosis
bajas).
**El Meteorismo no es un
problema médico serio, pero sí, una afección muy frecuente y molesta que
puede ocasionar repercusiones en la calidad de vida.
Huelva, 28/10/2016
DR. Roberto González G.
Gastroenterólogo- Endoscopia Digestiva.